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lunes, 12 de marzo de 2012

El mayor logro de la humanidad

¿Fumar? Quizá sea el mayor logro de la humanidad; ápice último y verdadero del proceso de civilización. La caída en desgracia del tabaco es otra señal del fin de todo mundo conocido.
  Roger Wolfe en Siéntate y escribe.

Roger Wolfe, Siéntate y escribe, Barcelona, Huacanamo, 2011. 

miércoles, 8 de febrero de 2012

Ceci n´est pas une pipe


¿La Pipa en terapia? Una de las muchas sorpresas gratas que te llevas navegando por la red. Encontrado en el blog Dosis diarias, de Albert Montt.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Don´t smoke like a chimney

Me encuentro por la red este anuncio maravilloso (como la mayoría de los anuncios cuando ha pasado el tiempo por ellos) del primer tabaco de pipa que fumé.

miércoles, 22 de junio de 2011

¡Milagro! He escrito un poema

No recuerdo la última vez que escribí un poema. Puede que fuera por Navidad, aprovechando los días de vacaciones, o a finales del verano pasado. No lo sé, pero no importa. Después de mucho tiempo he vuelto a escribir (ayer por la tarde) un poema o, al menos, eso pienso yo. No sé cuánto durará su vigencia: si lo desecharé en una semanas, si lo retocaré durante largos años, si servirá de borrador para un futuro poema... No lo sé, no importa. He vuelto a escribir un poema.

           CORTINA DE HUMO

En la noche que evoco a mis fantasmas
me preparo una pipa y me acomodo
en una mecedora. Paladeo
entre las bocanadas y vaivenes
el humo del tabaco de Latakia,
sus intensos sabores orientales
que invocan la palabra del poeta.
Silencio. Me sumerjo en la penumbra,
en el abismo de una niebla densa
que brota de la pipa como un hilo
y empantana la estancia con su aroma.
Una apacible fumarada sella
el peso del recuerdo y de la culpa.
Aposento abrumado en la nostalgia,
cuando abro la ventana se liberan
los fantasmas que parten envueltos en el humo.

martes, 29 de marzo de 2011

LAS PIPAS, de Francisco Díaz de Castro

De entre los libros que tengo sobre el atril, me está sorprendiendo de manera gratificante Material para nunca, de Francisco Díaz de Castro. Poco conocía de su trayectoria poética, no así de su buen quehacer crítico. Reune en este volumen una buena selección de su obra que, sin grandes aspavientos, va encontrando el sitio que le corresponde en la poesía española contemporánea. Un libro que me está dejando muy buenas sensaciones. Con  poemas como "Las pipas", Francisco Díaz de Castro me ha provocado un flechazo hacia sus versos.

Mi colección particular


LAS PIPAS

Con el paso del tiempo impone la experiencia
la creciente y extraña sensación
de que es sólo presente cuanto ansías.
No nutres ilusiones y asustan cualquier cambio
y cualquier novedad que el futuro proponga.
Basta con dominar las situaciones.

Hasta dejas de ser coleccionista.
Por poner un ejemplo convincente,
la colección de pipas la das por terminada.
Todo el que fuma en pipa,
aunque vaya ampliando el repertorio,
es más asiduo de las conocidas.
Las pipas nuevas de barniz intacto
son siempre imprevisibles
a la hora de atacarlas:
ni dimensión, ni forma ni dibujo
permiten que calcules cómo van a tirar.
Por eso la costumbre recomienda,
para que no te amargue su sabor,
no prodigar esfuerzos,
centrarse en unas pocas que sean suficientes,
aculotarlas bien, hacerlas a tu boca.

Se ha pactado con ellas en silencio.
Ellas dejan pensar mientras van consumiendo
la mezcla que se aviene a cada una.
Sabes cómo respiran, conoces sus caprichos
y el aroma que emanan al usarlas.
Para la intimidad prefiere el brezo:
las de espuma deslumbran a la gente
pero son más bien frías y tienden a apagarse.
Las pipas bien tratadas te permiten
una promiscuidad que no las daña
si sabes alternarlas con el ritmo adecuado.
Acaricias tranquilo sus curvas conocidas,
responden a tus manos con calor,
te miran con sus ojos
quemados por el fuego que alimentas,
y cantan para ti sus almas que crepitan.

Están todas marcadas por tus dientes.
En cuanto las enciendes cada una te pide
la fuerza de succión que necesita
para hacerte feliz. Y cuando tú te mueres
nadie te sustituye:
las pipas de los muertos no se fuman.

Francisco Díaz de Castro, Material para nunca, Sevilla, Renacimiento, 2011. 

sábado, 26 de febrero de 2011

Fumar una pipa




"Fumar una pipa predispone a juzgar serenamente y con objetividad los actos humanos."
                                                                                                                                      Albert Einstein

martes, 5 de octubre de 2010

Pipa, de Chema Madoz


Encuentro en la revista El Maquinista de la Generación una fotografía del artista Chema Madoz. Fantástica, realmente brillante e ingeniosa. ¿Una pipa o un saxo? Magnífico juego de perspectiva y de imaginación.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Los vicios de moda

"En Inglaterra los vicios de moda son ir de putas & el bebercio, en Turquía, la Sodomía & la fumadera, nosotros preferimos una chica y una botella, ellos una pipa y un efebo."

Lord Byron en  "Carta a Henry Drury",
Fragata Salsette. 3 mayo 1810
en los Dardanelos frente a Abidos



Lord Byron, Cartas y poesías mediterráneas, ed. de Agustín Coletes Blanco, Oviedo, Krk, 2010.

domingo, 8 de agosto de 2010

GLOSA A UN POEMA PRIMERIZO

Esta es la entrada número 100 de este blog. En los comienzos no imaginaba que llegaría tan lejos; si sería capaz de escribir algo, aunque no tenga interés alguno. Para celebrar la buena andadura, he revisado el poema de la primera entrada, siguiendo los consejos de Javier Almuzara.


GLOSA A UN POEMA PRIMERIZO

He fumado las hojas de los libros,
saboreando el humo
que dejan las palabras.

Calada tras calada,
me he perdido en los sueños,
que cobijamos en los más profundo
de nuestra libertad.

No hay misterio detrás de este poema
ni claves que resuelvan un enigma.
Tan sólo unas palabras pretenciosas
en la noche en que el humo me subió
a la cabeza. 

martes, 15 de diciembre de 2009

Jesús Beades




He oído mucho acerca de Jesús Beades, y siempre para bien. Alguno, incluso, me ha comentado que tenemos gustos comunes. Hoy al hojear su segundo libro, Centinelas, me he llevado un grata impresión; mejor dicho, un regalo. Y es que quedamos pocos fumadores de pipa; cuando encuentro a uno, me digo que gracias a Dios no soy el último de esta especie.


UN REGALO

En mi mesa una pipa, tallada con un rostro
de un hirsuto guerrero,
que alguien que me quiso y aún me quiere
me regaló hace tiempo.

Y en mi pecho el deseo de ser un navegante
que, después de abordajes y naufragios,
aún sigue amando mucho
después de muchos años.

Sí, a mí también me regalaron una pipa de espuma de mar con el rostro de un barbudo tallado. Sin embargo no se me ocurrió escribir un poema; para eso ya está Jesús Beades que, por cierto, lo hace de maravilla.

Jesús Beades, Centinelas, Sevilla, Fundación José Manuel Lara, 2002.
La pipa: una Maestro de paja, de mi colección particular.

martes, 23 de junio de 2009

Pausa

He fumado las hojas de los libros
saboreando el humo
que dejan las palabras.

Calada tras calada,
me he perdido en los sueños imposibles
que cobijamos en lo más profundo
de nuestra libertad.

Publicado en Hesperya, 5, (2007).