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viernes, 8 de diciembre de 2017

Tres haikus de Javier Almuzara


Reloj de péndulo,
el columpio en que vuelan
horas felices.

*

Solo con gafas
de bici ve al paisaje
la carretera.

*
Firma sin obra,
el grafiti, meada
territorial. 

Javier Almuzara, A la de tres, Renacimiento, Sevilla, 2017.

jueves, 27 de julio de 2017

"Unos versos remotos", un poema de Javier Almuzara


Vivió un tiempo en un tiempo ya vencido.
Su mundo es árida, erudita escoria.
Sus dioses están muertos, y en la gloria
del verso aún canta todo lo perdido.

Amó la proporción y la belleza
que dan sentido y forma a cada cosa.
Y dio en el corazón que no reposa
apuntando certero a la cabeza.

Quien puso el pensamiento y la medida,
geometría hecha luz como el diamante,
perdura en verbo y alma a su partida.

Mi destino es el suyo: llegar vivo
al lejano lector que en este instante
lee el remoto poema que ahora escribo.

Javier Almuzara, Quede claro, Renacimiento, Sevilla, 2014.
 

lunes, 24 de septiembre de 2012

100 números de Clarín

La revista Clarín cumple cien números. Para celebrarlo, se presentará  este número especial el próximo jueves 27 de septiembre a las 20:00 horas en el Aula Magna de la Universidad de Oviedo. En el acto intervendrán el Vicerrector de extensión Universitaria, Vicente Domínguez, los poetas Fernando Beltrán, Javier Almuzara y Xuan Bello,y el director de la revista, José Luis García Martín.


jueves, 31 de mayo de 2012

Presentación de "Catálogo de asombros", de Javier Almuzara

El próximo jueves, 7 de junio, a las 20:00 horas,  en el Ateneo Obrero de Gijón (c/Covadonga, 7. 1º Izda), se presentará el nuevo libro de Javier Almuzara: Catálogo de asombros que, a la vez, abre el nuevo proyecto editorial de Marina Lobo, Impronta. Editorial que se lanza a la aventura con el último libro de prosas de Javier Almuzara, junto con El tiempo baldío de Alfonso López Alfonso.
Les dejo con una muestra de Catálogo de asombros.

.

martes, 24 de agosto de 2010

Poetas e impostores

Encuentro un ejemplar de Poetas e impostores en el Fontán. Una antología de poetas asturianos de los 90: Leopoldo Sánchez Torre, Vicente Duque, Juan Alfonso Fernández, José Luis Piquero y Pelayo Fueyo. Lo llevo a la tertulia. Javier me dice que sale citado en este libro, concretamente en un poema de Piquero. "Pues no lo he visto", le digo yo. "Es que salen las iniciales de mi verdadero nombre: todavía no tenía seudónimo literario".


ALEGATO MORAL EN RESPUESTA A SU AMIGO J. G. A., QUE LE REPROCHA SU RENCOR HACIA LA VIDA

                         A la memoria de Gabriel Ferrater


Si me inclino a lo umbrío y me seducen
las sombras de la muerte, no pienses que reniego
de la vida o que encuentro placer en la desdicha.
Vivir es más complejo que una engañosa fórmula
de colores y música. Es un arte
que los hombres han hecho impracticable
con sus falsas imágenes de la felicidad.
En ellas la tristeza, en esos ídolos.

Aprender el dolor es necesario
si pretendes vivir, y conocerlo,
y hablarle cara a cara, y entender sus razones,
pues de la vida es propia
la dignidad, que a menudo se alcanza
en la renunciación a prolongar la vida inútilmente.

En cambio tú me hablas de la vida
como un hálito mágico,
en sí misma esplendor y valioso tesoro
que defender con uñas y con dientes,
alta en su propia altura,
bella como belleza que sola se engendrara.
Y denotas -¿por qué?- a quienes han sabido
escoger su destino, no rendirse
a lo que para ti es inevitable:
soportar como un don
una carga humillante hasta la fecha ignota.

La vida en sí no es nada si no hay alguien
a nuestro lado que ame lo que amamos,
y no es vida la ruina, el deterioro físico,
ni la vejez inhóspita y cansina,
sino arrastrarse en medio de insufrible miseria,
huyendo de una muerte hacia otra muerte.
Y el hombre que comprende unos versos y traza
con pulso firme unas pocas palabras
que otros hombres comprenden, está vivo.
Pero si no, está muerto y es absurdo
seguir andando cuando no hay sendero.
Ni es posible vivir en una patria inútil y mezquina,
ni exiliado del mundo incomprensible,
ni faltando el orgullo y la verdad.

Así, en grave gesto, hombres dotados
de avidez por la vida
escogieron la muerte de forma voluntaria;
a ella se enfrentaron, renunciando
con noble dignidad a una existencia
sin amor, juventud, inteligencia, comprensión o respeto,
prefiriendo ese otro
confín del universo donde el silencio es luz mucho más alta
y un consuelo no estar entre los muertos.

de José Luis Piquero.


Poetas e impostores [Antología], introducción de  José Luis García Martín, selección de José Mª Cuesta Abad, Mieres, Versus, 1990

viernes, 18 de junio de 2010

Letra y música

En Letra y música, podemos conocer los gustos musicales de Javier Almuzara. Sin formar parte del grueso de este dietario, las opiniones y los sentimientos en torno al quinto arte afloran con un entusiasmo incontenible.

13 de diciembre. Un estilo musical, re-la-mi-do.

7 de agosto. El cielo ha estado hoy algo Beethoven desde por la mañana. A primera hora de la tarde incluso amenazó Wagner, pero apenas cayeron cuatro gotas de Schubert. Mozart no ha salido en todo el día.
El sol se ha ido con la música a otra parte.

16 de septiembre. Las bodas de Fígaro en el Campoamor. Tres horas en la cima de la delicia. Se haría difícil volver al mundo si no fuera por que Mozart siempre viene para quedarse un rato.

6 de febrero. La 94 de Haydn, la 41 de Mozart, la 7ª de Beethoven, la 2ª de Brahms, la 1ª de Prokofiev. Y después, ¿qué?

27 de abril. Camino con un aria de Bach en los pies: Vergnügte Ruh`, beliebte Seelenlust. Al detenerme, tengo la sensación de haber caído al suelo.

7 de agosto. El Tratado de armonía de Rameau, no el de Schönberg. La Armida de Gluck, no la Dvorak. El Requiem de Mozart, no el de Verdi.
En cuestión de música casi siempre prefiero quedarme unos pasos atrás. No se trata de llegar más lejos sino más alto.

3 de enero. Richard Wagner, mucho ruido y pocas nueces.

8 de septiembre. Jazz, música sin hueso, invertebrada, como un pelele lleno de paja.


Javier Almuzara, Letra y música, Gijón, Llibros del pexe, 2001


viernes, 30 de octubre de 2009

Recomendaciones II

Ayer por la tarde un amigo mío, colega de versos, después de leer mi entrada "Recomendaciones" me envió un e-mail llamándome mentiroso. Decía que yo siempre ando recomendando los mismos autores: que si Wilde por aquí, Housman por acá, Eliot por allá. Que si me pongo pesado con Cereijo, lo mismo que con Martínez Mesanza y no menos con Wolfe, ... que si no callo la boca con el "triunvirato asturiano" de Almuzara, Fueyo y Piquero... y qué decir de los Panero: Juan Luis y Leopoldo (padre, claro), que parece que ya formo parte de la familia. En definitiva: que soy un pesado. Y es verdad, estos nombres son dignos de recomendar a cualquiera; siempre y cuando el cualquiera tenga un mínimo de gusto literario. Por ejemplo, si estos nombres se los citas a unos anónimos redactores de un blog de crítica literaria -de cuyo nombre no es que no quiera acordarme es que sencillamente no me acuerdo- que pulula por la red, seguro que son incapaces de ver la grandiosidad que hay tras los versos de estos insignes apellidos. Y es que, a veces, la mediocridad ciega, y mucho.

Esto me recuerda que hace años -creo que unos cinco- Sofía Castañón me pidió que recomendara tres libros en su programa "Señalados". Para ser políticamente correcto, recomendé un libro por género. Pic-nic, de Arrabal; Cuentos, de Oscar Wilde y Autopsia, de José Luis Piquero. A día de hoy, los seguiría recomendando; e incluso añadiría El fin de semana perdido -del que daré cuenta otro día-, en el que Piquero completa su magnífica Autopsia.

A continuación ofrezco, sin que valga de precedente, una lista de la que para mí es la mejor obra de los autores antes citados:



-Oscar Wilde, La importancia de llamarse Ernesto, trad. de Luis Antonio de Villena, Madrid, Visor,1995.
-A.E. Housman, A un joven atleta muerto, trad. de Juan Bonilla, Valencia, Pre-Textos, 1995.
-
T. S. Eliot, Cuatro cuartetos, trad. de José María Valverde, Madrid, Alianza, 1999.
-José Cereijo, Las trampas del tiempo, Madrid, Hiperión, 1999.
-Julio Martínez Mesanza, Europa, Sevilla, Renacimiento, 1986.
-Roger Wolfe, Días sin pan, Sevilla, Renacimiento, 2007.
-Javier Almuzara, Constantes vitales, Madrid, Visor, 2004.
-Pelayo fueyo, Parábola del desertor, Madrid, Hiperión, 1997.
-José Luis Piquero, Monstruos perfectos, Sevilla, Renacimiento, 1997.
-Leopoldo Panero, Escrito a cada instante, Granada, Comares, 2007.
-Juan Luis Panero, Juegos para aplazar la muerte, Sevilla, Renacimiento, 1984.


jueves, 2 de julio de 2009

Escuchando a Julio Rodríguez


Ayer miércoles, en la cafetería Maga, el Círculo Cultural Pigmalión organizó un recital de poesía. El acto consistió en una antología de poemas escogidos de los libros galardonados con el premio Emilio Alarcos. Se contó con la presencia de dos de los premiados: Javier Almuzara y Julio Rodríguez. A Almuzara lo he escuchado infinidad de veces; de hecho acerté en las cábalas sobre los posibles poemas que iba a leer: "El escriba sentado", "Cráneo, 1953" y "Hoy". No está mal adivinar 3 de los 6 poemas que leyó. En cambio, no tenía el gusto de conocer a Julio Rodríguez; el cual no me defraudó. Asumió, perfectamente, el rol de "novato" con respecto al "maestro" Almuzara ( con una trayectoria más longeva y mucho más experimentado en estas lides). Tuvo, Julio, la habilidad de acertar con su selección, aunque se olvidó de uno de los poemas más brillantes del libro, "La pócima poesía", que a continuación reproduzco:

Juntar sobre el papel unas rajas de Rojas,
unas briznas de Brines, dos hojitas de D´ors,
jirones de Girondo, cortezas de Córtazar,
cornadas de Cernuda, pellejos de Vallejo.
Mezclarlo todo bien. Agitarlo y, después,
hacerse a un lado.

Espero coincidir con él en próximos eventos, ya que es un poeta bastante interesante. Le seguiré la "pista".



Javier Almuzara, Constantes vitales, Madrid, Visor, 2004.
Julio Rodríguez, Naranjas cada vez que te levantas, Madrid, Visor, 2008.

martes, 23 de junio de 2009

10 años de poesía

Después de mucho tiempo, al fin me hago con La generación del 99, fantástica antología, de poesía española contemporánea, realizada por José Luis García Martín. Han sido muchas las veces que he sacado este libro de la biblioteca "Ramón Pérez de Ayala", para adentrarme en una de las generaciones poéticas más interesantes. Lo curioso es que estos días sale a la luz otra antología de García Martín: Por partida doble. Poesía asturiana actual. En este volumen, Martín recoge a diez poetas asturianos, de los cuales, tres de ellos figuran en La generación del 99: Pelayo Fueyo, Javier Almuzara y Martín López-Vega. Poetas ya consolidados, no sólo en el panorama regional sino que forman parte del ámbito nacional. Los tres poetas han publicado en las mejores editoriales del país: Visor, Hiperión, Pre-textos, Renacimiento y DVD; afianzando a la poesía asturiana como una de las más interesantes y destacadas de los círculos nacionales. No se equivocó García Martín en su momento.

Cabe destacar, de las dos antologías, el paso del tiempo que se muestra en los retratos de los autores. Un Almuzara jovenzuelo, con unas gafas que habrán pasado a mejor vida y de las cuales el autor seguro que no quiere acordarse, se tranforma en poeta hecho y derecho luciendo sombrero. De Pelayo Fueyo no se puede decir lo mismo. Un Pelayo que parece haber hecho un pacto con el diablo, ya que los años no pasan por su rostro. De enigmática mirada, Fueyo se nos muestra pegado a su compañero infatigable: su cigarrillo.


Bueno, un librito más para mis "Anaqueles polvorientos". Uno de esos que no se pueden dejar escapar.