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miércoles, 18 de enero de 2012

Juan Luis Panero en las X Jornadas Poéticas de la Asociación Colegial de Escritores de Cataluña

Entre 16 y 18 del pasado mes de noviembre, la Asociación Colegial de Escritores de Cataluña celebró sus X Jornadas Poéticas. Juan Luis Panero inauguró el certamen ofreciendo un acercamiento a su poesía a través de sus escritores favoritos. Siempre es un placer escucharle.
Asociación Colegial de Escritores de Cataluña

domingo, 31 de julio de 2011

La resistencia de la piedra

Mientras leo las memorias de Juan Luis Panero, encuentro la explicación a la quinta parte de mi libro La victoria en la derrota, que lleva por título "El mármol del recuerdo":

"Luego, el tiempo y la historia, algo que me ha obsesionado y que ya había descubierto en Pompeya, pero que en Egipto está aún más claro: la resistencia de la piedra frente al tiempo y la muerte. En México, muchos años después, Octavio Paz publicó en la editorial de Vuelta, vinculada a la revista del mismo nombre, una antología de mi poesía con el título de La memoria y la piedra. Es ese sentimiento el que se tiene en Roma, en Egipto o en México: el paso del tiempo y de los hombres frente a la terquedad inamovible de las piedras."

En mi caso, descubrí la resistencia de la piedra en Grecia.

Juan Luis Panero, Sin rumbo cierto. Memorias conversadas con Fernando Valls, Barcelona, Tusquets, 2000.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Antes que llegue la noche


Encuentro en una librería de viejo Antes que llegue la noche (Premio Ciudad de Barcelona 1985), de Juan Luis Panero. Me lo llevo pensando que es la primera edición, pero, sorprendentemente, es la segunda (publicada 11 meses después). Qué raro que un libro de poesía, de un autor actual, se reedite en tan poco espacio de tiempo. Algo poco frecuente, sí, pero no es de extrañar teniendo en cuenta la calidad del libro.

viernes, 5 de noviembre de 2010

RETRATO DE UN POETA ROMÁNTICO, de Juan Luis Panero

Hay algo suave, casi femenino, en su rostro
-Keats o Hölderlin-, pese a la barba rubia
y a la firmeza que dibujan sus dos manos cruzadas.
Entra, por la ventana abierta, la luz de un paisaje,
verde y dorado, que ahora no ve, pero que conoce,
escrutadora mirada alerta, recorriendo el mundo,
reteniendo sonidos, formas, colores de otras tierras.
Sensualidad gozada, íntima pureza,
en un marco de caballos, caminos, despedidas,
cuerpos desnudos de hombres y mujeres
y más viajes, pieles, pólvora y sables
-Byron o von kleist-, guerreros derrotados.
Fragilidad aparente y acero que aún hiere,
signos de la poesía, afirmación que niega,
vaho de los sueños en el espejo de la nada.

Juan Luis Panero, Antes que llegue la noche, Barcelona, Península, 1986.

miércoles, 21 de abril de 2010

OFICIO DE SUICIDAS

Pocas las palabras, pequeños sus designios,
nombrando siempre realidades banales,
triviales signos, hechos consumados,
y, en el fondo, sórdida presencia de la muerte.
Oficio melancólico, construir estas jaulas,
estas escasas lápidas del tiempo que nos pasa,
oficio de suicidas, intentar retener
la huella de la luz en sílabas de sombra.




Juan luis Panero, Antes que llegue la noche, 1985.

jueves, 5 de noviembre de 2009

El trueno más allá del Popocatépetl


Este año me propuse revisar mis lecturas de poesía en lengua inglesa del siglo veinte. Tuve la suerte de encontrarme durante el verano -estación poco propensa a la publicación de libros- una antología de poemas de Malcolm Lowry, editada perfectamente -como suele tener costumbre- por Tusquets. Para mi satisfacción personal, la traducción y selección corren a cargo de Juan Luis Panero, el cual hace un magnífico trabajo. Panero -como dice en el prólogo- intenta recrear -con éxito- la voz del poeta de Cheshire, algo que se palpa desde los primeros versos. Lowry se encuadra perfectamente en ese tipo de escritor que tanto gusta al mayor de los Panero: el de los alcohólicos perdedores entusiasmados con la literatura; o lo que es lo mismo: forma parte de la tradición del mismo Juan Luis. La combinación de ambos es, por tanto, perfecta.

Destacaré del conjunto la semblanza que hace el señor Lowry sobre Rupert Brooke; poeta recientemente tratado en este blog y que, por cosa de magia, aparece con asiduidad en lo que leo.

LE GUSTABAN LOS MUERTOS

Al final de un día borrado, de una triste jornada,
trató de contar las cosas que de verdad le importaban.
Nunca había querido ser Rupert Brooke,
ni tampoco un gran amante
y sólo se acordaba de unas pocas cosas, cosas sencillas:
de su alma habitada siempre por el miedo
y que ahora vendería por una jarra de cerveza.
Parecía que apenas había conocido el amor
y que el terror era su sentimiento más profundo.
Le gustaban los muertos.
Para él, la hierba no era verde, ni siquiera hierba,
el sol no era el sol ni la rosa, rosa,
ni el humo era ya humo.


Malcolm Lowry, El trueno más allá del Popocatépetl, trad. de Juan Luis Panero, Barcelona, Tusquets, 2009.