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viernes, 14 de octubre de 2011

UN BRINDIS POR LUIS ALBERTO DE CUENCA A LA MANERA DE LUIS ALBERTO DE CUENCA

Siempre en guardia, arrogante caballero del verso,
tu verdad defendiste por fuertes y fronteras.
No temiste a los hombres, no temiste a las fieras,
solo al amor temiste, señor del Universo.

Sin miedo ni esperanza, con el hacha y la rosa,
cuando todos cedían te mantuviste en pie.
Perdiste la esperanza pero nunca la fe
en sirenas y magas, en el texto y su glosa.

En perseguir dragones has pasado la vida
y en poner una tilde y quitar una coma.
Ahora los viejos bárbaros de nuevo acechan Roma

y a la tierna poesía la tienen escondida
la bruja Logomaquia y el ogro Sinsentido.
Pero Tintín ayuda. No todo está perdido.

       de José Luis García Martín
              13.10.2011


Poema de José Luis García Martín leído, a modo de presentación, en la conferencia Collige, virgo, rosas. Las vanguardias de la tradición, impartida por Luis Alberto de Cuenca ayer, 13 de octubre de 2011, en el Aula Magna del edificio histórico de la Universidad de Oviedo. Acto organizado por la Cátedra Emilio Alarcos.   

martes, 24 de agosto de 2010

Poetas e impostores

Encuentro un ejemplar de Poetas e impostores en el Fontán. Una antología de poetas asturianos de los 90: Leopoldo Sánchez Torre, Vicente Duque, Juan Alfonso Fernández, José Luis Piquero y Pelayo Fueyo. Lo llevo a la tertulia. Javier me dice que sale citado en este libro, concretamente en un poema de Piquero. "Pues no lo he visto", le digo yo. "Es que salen las iniciales de mi verdadero nombre: todavía no tenía seudónimo literario".


ALEGATO MORAL EN RESPUESTA A SU AMIGO J. G. A., QUE LE REPROCHA SU RENCOR HACIA LA VIDA

                         A la memoria de Gabriel Ferrater


Si me inclino a lo umbrío y me seducen
las sombras de la muerte, no pienses que reniego
de la vida o que encuentro placer en la desdicha.
Vivir es más complejo que una engañosa fórmula
de colores y música. Es un arte
que los hombres han hecho impracticable
con sus falsas imágenes de la felicidad.
En ellas la tristeza, en esos ídolos.

Aprender el dolor es necesario
si pretendes vivir, y conocerlo,
y hablarle cara a cara, y entender sus razones,
pues de la vida es propia
la dignidad, que a menudo se alcanza
en la renunciación a prolongar la vida inútilmente.

En cambio tú me hablas de la vida
como un hálito mágico,
en sí misma esplendor y valioso tesoro
que defender con uñas y con dientes,
alta en su propia altura,
bella como belleza que sola se engendrara.
Y denotas -¿por qué?- a quienes han sabido
escoger su destino, no rendirse
a lo que para ti es inevitable:
soportar como un don
una carga humillante hasta la fecha ignota.

La vida en sí no es nada si no hay alguien
a nuestro lado que ame lo que amamos,
y no es vida la ruina, el deterioro físico,
ni la vejez inhóspita y cansina,
sino arrastrarse en medio de insufrible miseria,
huyendo de una muerte hacia otra muerte.
Y el hombre que comprende unos versos y traza
con pulso firme unas pocas palabras
que otros hombres comprenden, está vivo.
Pero si no, está muerto y es absurdo
seguir andando cuando no hay sendero.
Ni es posible vivir en una patria inútil y mezquina,
ni exiliado del mundo incomprensible,
ni faltando el orgullo y la verdad.

Así, en grave gesto, hombres dotados
de avidez por la vida
escogieron la muerte de forma voluntaria;
a ella se enfrentaron, renunciando
con noble dignidad a una existencia
sin amor, juventud, inteligencia, comprensión o respeto,
prefiriendo ese otro
confín del universo donde el silencio es luz mucho más alta
y un consuelo no estar entre los muertos.

de José Luis Piquero.


Poetas e impostores [Antología], introducción de  José Luis García Martín, selección de José Mª Cuesta Abad, Mieres, Versus, 1990

lunes, 26 de julio de 2010

Por casualidad


Después de una mañana de compras por Gijón, acompaño a Carlos Iglesias a la biblioteca del Centro Municipal La Arena. Allí, por casualidad, en la sección de poesía (por cierto, muy buena), encuentro un ejemplar de Fábula de fuentes; una antología en la que participamos junto con Vicente García, Silvia Ugidos, Catarina Valdés, José Ángel Gayol y Néstor Villazón. Me quedo asombrado de ver mis versos en unos anaqueles ajenos a los míos. Por otra parte, me avergüenza que mis versos primerizos -y, como tales, más bien poco afortunados- estén al alcance de cualquiera. Me doy cuenta de lo mucho que he mejorado. También noto algo extraño en la selección de Carlos: echo en falta -posiblemente- uno de sus mejores poemas:

ECHARTE DE MENOS


(Para R***)

Echarte de menos no es algo que pueda definirse.
Pueden ser las manos invisibles de un minuto,
reteniendo tu olor y tu forma de caminar conmigo.
Pueden ser las horas de un domingo, deslizándose
hacia el lunes como culebras impacientes,
o esa conversación que muere sin haber nacido
cuando entro en un taxi.
Puede ser el silencio hostil al otro lado del teléfono,
o ese aire de campo de batalla que tiene esta ciudad
algunas veces.
Puede ser todo lo que no hay tras los puntos suspensivos
de mi vida, o esa nieve que cae cuando pestañeas.


miércoles, 7 de julio de 2010

CANCIÓN DE ANIVERSARIO

A menudo no bastan las palabras
ni sirven unas pocas metáforas ya viejas
para decir las cosas de verdad,
como se han dicho siempre:
con los ojos clavados en los ojos
y las manos dudando.
Como dice te quiero todo el mundo.

Yo quisiera contarte, aunque lo sabes,
que hace meses que ya
no bajo la cabeza cuando ando
como hace quien no tiene paraguas
una tarde de lluvia.
Yo quisiera decirte que soy otro
pero te mentiría.

Aunque ahora sea cierto
que todo es diferente, que la vida
resplandece como una madre joven,
que la vida ahora es limpia como darte la mano
o saber que estarás cuando doble esa esquina
o lo que susurramos al amarnos.

Yo quisiera decirte y que lo sepas
que el cielo es el espejo de tus ojos
y tu pecho una almohada de mejillas tan frescas
como un beso en el mar,
que tus manos esconden mariposas de carne
o quizás que en tu boca
adormece su línea el horizonte,
que tus labios estallan como uvas
si los muerdo, o que cuando
me miras amanece y soy hermoso.

Pero debes saber que el amor es un pacto,
que el amor es un juego responsable.
No olvides que me tienes, que el dolor
nos tiene y no lo olvida.

Hay veces, como hoy,
como esta tarde gris este domingo
que me pregunto qué hay de cierto en todo.
Me pregunto
por qué yo sé llorar aunque me quieras,
por qué sigo pudiendo
odiar y odiarte a veces. Me pregunto
por qué me es necesario este poema
para sobrevivir.
Pero acabo encontrando una respuesta.

He aprendido a tu lado
que el sol es el calor de las caricias,
que el viento es el aliento de dos cuerpos
que hacen el amor
deseándose muchas veces mucho,
igual que una canción
que escuchan sin parar porque no pueden.
La luz duerme en nosotros. Somos dueños
del mundo, sólo basta
abrir fuerte los ojos para verlo.
Cerrar los ojos basta para verte.

He aprendido a tu lado
que el mundo es un pedazo de nosotros
porque si Dios no existe, existes tú
y Dios no es necesario si tú eres.

Desde que te conozco ya no quiero ser otro.

de Rodrigo Olay

sábado, 5 de junio de 2010

Con ilusión

A veces, por el correo electrónico te llegan regalos. Miguel Ángel Gómez me envió este, con toda su ilusión:


YA NADIE AHORA


Ida la juventud, muy lentamente,
su misteriosa música en tu oído.
El tiempo va fluyendo, y sus acordes
dañan al desterrado. Cae la noche.

Y no sabes qué hacer. Tan sólo buscas
como en los buenos tiempos, la palabra.
Qué habrá sido de ti. Quieres volver
a lugares de antes. Ya es tarde.

Porque el olvido avanza. Y tú adviertes
que un mundo de fantasmas es tu cuarto.
Ya nadie queda, incomprensiblemente.
El que tú has sido espera a quien no eres.


Lo que no sabe Miguel Ángel, es que a mí me hizo más ilusión recibirlo de lo que se imagina.


Miguel Ángel Gómez (Oviedo, 1980), ha sido finalista del Premio Dafne de Poesía y ha colaborado con las revistas Clarín y Es Tandoriu. Sus primeros versos vieron la luz en el volumen colectivo Soledades juntas (2005). Es autor de varios libros inéditos.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Gracias, Pelayo



Va a hacer un año de la publicación de la Poesía completa de Pelayo Fueyo, sin duda uno de los mejores poetas asturianos de los últimos veinte años. Apenas, en este tiempo, he podido coincidir con él para comentar los poemas del libro inédito que incluye el volumen y, sobre todo, de agradecerle el hecho de que me dedicara un poema. Algo que espero devolverle pronto.

LA LUNA

a José Luis Sevillano

Sentado en el jardín, contemplando la luna,
me evado de las tópicas discusiones caseras.
Enciendo un cigarrillo. El humo se disuelve
formando una aureola que somete al planeta.
¡Ah, cuántos viejos versos ignorando el vacío
de ese centro inmutable al llanto adolescente!
Sentado en el jardín, oigo voces de mando
que parecen venidas de un teatro mundano.
Iré adentro, sumiso, como un muñeco insomne,
¿pero cómo encerrar a la luna en mi cuarto?

de La danza del ocioso

Pelayo Fueyo, Poesía completa, Valencia, Pre-Textos, 2008.