Madrid de Corte a checa ha colmado mis expectativas. Esperaba lo mejor de la que dicen es la mejor novela sobre la guerra civil escrita desde el bando nacional; y, después de su lectura, doy fe de que es cierta tal afirmación. Al principio tenía mis dudas respecto al conde, no creía que fuera capaz de alejarse de un panfleto propagandístico; me equivoqué. Foxá recrea, con una magnífica trama novelesca, posiblemente la época más trágica de la capital de España. Y lo hace con varios aciertos. Siempre me ha gustado la prosa de Valle-Inclán; las novelas en las que desfilan personajes reales, mezclados con otros ficticios; los diálogos sacados de un escenario; las traiciones políticas, y las amorosas; la ciudad como núcleo del argumento; la masonería... En definitiva, todo de lo que se nutre Foxá.
Lo que no esperaba (y en las primeras páginas) era encontrarme con lo siguiente:
"-Ha acabado la votación; se niega la existencia de Dios por una mayoría de siete votos."
Agustín de Foxá, Madrid de Corte a checa, Barcelona, Planeta, 1993.